El espejismo vasquista. La converjencia del PSE y EE (1992-1994)

Autor: 
Gaizka Fernández Soldevilla (IES Marqués de Manzanedo) y Rafael Leonisio Calvo (Universidad del País Vasco)
 
Martes, 26 de Noviembre 2013, 18.30hrs
Sala 619, Departamento de Historia Contemporánea de la UNED
Edificio de Humanidades, planta 5ª
C/ Senda del Rey, 7. Madrid.
 
Desde finales del siglo XX el estudio del pasado reciente ha sido uno de los ámbitos en expansión de la historiografía española en general. No así de la vasca, que ha tardado en acercarse a este campo. El hueco que habían dejado los historiadores fue ocupado por las ciencias sociales y el periodismo, pero también por la literatura sesgada, militante y panfletaria del entorno intelectual de la «izquierda abertzale» (patriota), la cual se ha dedicado a amoldar los acontecimientos para que encajasen en los estrechos márgenes de su particular narrativa: un secular conflicto étnico entre vascos y españoles. Dicho relato ha tenido eco en una porción de la población del resto de España, que no contaba con la posibilidad de contrastar la propaganda con obras rigurosas. Por fortuna, últimamente no pocos historiadores veteranos han venido acercándose al pasado reciente de Euskadi mientras hacía su aparición una nueva generación de historiadores, sociólogos y politólogos interesada en indagar en nuestro pasado reciente.
En lo que respecta a la historia política las investigaciones sobre el tardofranquismo, la Transición y la etapa democrática se han centrado en una de las tres culturas políticas del País Vasco, la nacionalista, mientras que las otras grandes corrientes han recibido una desigual atención. Si bien apenas hay trabajos sobre las derechas vascas, gracias a la colaboración entre la universidad y una serie de fundaciones se han publicado interesantes novedades sobre el PSE, Partido Socialista de Euskadi: Euskadi socialista (2009) de Andrea Micciché, El sindicalismo socialista en Euskadi (2013) de Manuela Aroca y la obra colectiva Rojo esperanza (2013) de Raúl López Romo, María Losada y Carlos Carnicero.
Siguiendo su estela y sintetizando algunas de las ideas que hemos desarrollado en nuestras tesis doctorales, el presente texto analiza la problemática trayectoria de las izquierdas vascas a principios de los años noventa. Más concretamente nos centramos en las causas, el desarrollo y las consecuencias de un importante acontecimiento político: la unificación en 1993 del PSE, la formación más longeva de la comunidad, que provenía de la izquierda obrera tradicional, y EE, Euskadiko Ezkerra (Izquierda de Euskadi), una fuerza nacionalista cuyos orígenes se remontaban a ETA, Euskadi ta Askatasuna (País Vasco y Libertad).
Conviene citar los motivos por los que aquella unificación resulta tan llamativa. En primer lugar, se trató del complicado intento de aunar en una sola organización a dos culturas políticas históricamente enfrentadas (la socialista y la abertzale, aunque en sus versiones más democráticas). En segundo término, supuso el abandono colectivo del campo nacionalista vasco por parte de los euskadikos, lo que les convirtió en «traidores» a ojos del PNV de Xabier Arzalluz. Tercero, exceptuando las abortadas negociaciones para formar un Gobierno vasco transversal en 1986, fue la única ocasión en la que los socialistas vascos amenazaron la primacía institucional del PNV, objetivo que no culminaron hasta la elección de Patxi López como lehendakari en 2009.
Por último, es necesario señalar que este artículo está escrito desde los complementarios puntos de vista de la historia política, la sociología electoral y la ciencia política. En nuestra opinión, la mirada a través de un prisma multidisciplinar nos permite comprender e interpretar de una forma más rica un fenómeno tan complejo como el que nos ocupa.