La "otra" izquierda radical: el movimiento libertario en la transición. Madrid, 1975-1982

Autor: 
Gonzalo Wilhelmi, Universidad Autónoma de Madrid

 

Martes, 5 de Marzo 2013, 18.30hrs.
Sala 619, Departamento de Historia Contemporánea de la UNED
Edificio de Humanidades, planta 6ª
C/ Senda del Rey, 7. Madrid
 
Al tiempo que la dictadura franquista experimentaba un cierto crecimiento económico y mantenía la represión, en la década de los 60 se desarrollaron nuevas corrientes de oposición desde los barrios obreros, los centros de trabajo, la universidad y las organizaciones sociales católicas. 
Una parte de estas iniciativas, débiles y dispersas, compartían el rechazo al régimen fascista, la voluntad de impulsar un cambio revolucionario que superara el capitalismo y la crítica al principal partido de la lucha antifranquista, el Partido Comunista de España (PCE).
El desarrollo de estos grupos e iniciativas fue lento y cuando sobrevino la crisis política y económica de la dictadura, aún no contaban con una actividad consolidada en Madrid. En el arranque de la transición, la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) se encontraban aún iniciando su reconstrucción, y el resto de organizaciones revolucionarias (Organización Revolucionaria de Trabajadores-ORT-, Partido del Trabajo de España-PTE-, Movimiento Comunista  -MC-, Liga Comunista Revolucionaria  -LCR- y Liberación principalmente) tan sólo acumulaban entre uno y tres años de trabajo. Solamente ORT y Liberación, tenían raíces más profundas que brotaban de sus predecesoras, Acción Sindical de Trabajadores -AST- y ZYX, dos colectivos muy activos en las reivindicaciones obreras y vecinales en la década de los 60.
Los millares de hombres y mujeres, jóvenes en su mayoría, que militaron en estos grupos, defendieron proyectos anticapitalistas y de democracia de base que confrontaban la política del consenso con la derecha que defendía el PCE. La izquierda revolucionaria estaba lejos de constituir un movimiento homogéneo y entres sus múltiples divisiones se distinguían tres corrientes principales. En primer lugar, la mayoritaria, formada por los partidos marxistas leninistas en sus diversas variantes, en segundo término, la corriente asamblearia defensora de la autonomía obrera por encima de partidos y sindicatos y en tercer lugar, la libertaria. Esta última, cuyo estudio abordamos a continuación, trató de relanzarse aprovechando la simpatía que despertaba su papel en la revolución  y la guerra contra el fascismo junto a los ecos antiautoritarios de mayo del 68, intentando adaptar su proyecto clásico a una nueva realidad social y política. Era “la otra” izquierda radical. [...]